NuevaGaia  
 >>Cambios Planetarios ©
 

  Allá vamos 2007 - al menos no nos encuentra desprevenidos

Planeta TierraQueridos amigos, nuevamente quiero agradecer todos y cada uno de los mensajes que he recibido de ustedes. Mi respuesta a cada uno de ustedes, con todo cariño, son algunas reflexiones que el jueves ya leí en la radio.

Agradezcamos el poder estar mutuamente en contacto, he conocido nuevos amigos en el año que se va y estoy muy agradecida de poder contar contar con su apoyo, sus palabras y su presencia cuando las cosas se tornan cada vez más complejas.

A las personas que no son mi amigos directos los tengo presentes por igual ya que sus  mails, sus comentarios, en una palabra su presencia desde la net los hace valiosos compañeros de un viaje por un camino tan complicado.

En el cuerpo de esta Newsletter, hay algunas reflexiones que espero sean de utilidad y por sobre todos las cosas no se olviden de algo que casi siempre digo en mi programa de radio. "Los buenos somos más"

Mi Mensaje Personal

Llega un momento en tu vida en el que finalmente lo agarraste, cuando en el medio de tus miedos, te detenés como muerto por dentro y una voz en tu cabeza dice "BASTA"

Basta de pelear y llorar por argumentar para ver como seguir adelante.

Y, como un niño que se va aquietando después de haber tenido una rabieta, después de uno o dos sollozos más, pestañeas dos o tres veces para sacarte las lágrimas que no te permiten mirar bien para finalmente comenzar a mirar el mundo con ojos nuevos.

Este, es tu despertar

Te das cuenta que ya no tenés tiempo de seguir manteniendo una esperanza y tampoco no sentís que haya más tiempo para seguir esperando que galopando desde el horizonte llegue la felicidad, la seguridad  o el sentirte a salvo de algo.

Te das cuenta de que no sos el Príncipe o la Princesa encantada y que en el mundo real no siempre los principios o los finales de algo son finales de cuentos de hada y que la garantía de "vivieron felices para siempre" debe comenzar con uno mismo; y en este proceso un sentido de serenidad y aceptación acaba de nacer.

Despertás al hecho de que no sos perfecto y que no todo el mundo va a amarte, apreciarte o aprobarte por quien sos o qué sos.y que eso, está BIEN.

Que cada uno tiene el derecho de tener sus propias opiniones y puntos de vista.

Y aprendés la importancia de amarte y de ser el campeón de vos mismo/a  -  y en este proceso, un sentido de una recién descubierta confianza acaba de nacer junto con la aceptación.

Parás de quejarte y de acusar a los demás por aquellas cosas que hicieron o no hicieron por vos y aprendés que la única cosa con la que realmente podés contar es con lo inesperado.

Aprendés que las palabras no siempre expresan claramente el mundo interior del otro y que no siempre va a haber alguien allí para vos.

Esto te permite aprender a estar de pie por vos mismo y a cuidarte -y en este proceso un sentido de estar a salvo y de seguridad nace del  poder contar con vos mismo.

Es también cuando dejás de juzgar y apuntar con el dedo y a aceptar a las personas como son y no prestarle atención a fragilidades humanas. - y, en este proceso, una sensación de paz y de contentamiento nace del poder perdonar.

Te das cuenta que mucho de tu forma de verte a ti mismo y al mundo alrededor es el resultado de mensajes y opiniones que han sido introducidos en tu psiquis.

En esto comenzás a navegar por entre medio de aquello que te alimentó respecto a como debés parecer, como te debés portar, como te debés ver, cuanto debés pesar, que tenés que vestir, que debés hacer para ganar tu dinero, cuanto dinero debés ganar, que auto debés manejar, como y donde debés vivir, con quien te debés casar, la importancia de tener y criar hijos y los que es peor; cuanto le debés a tus padres, familia y amigos.

Aprendés a abrirte a nuevos mundos y diferentes puntos de vista y comenzás a redefinir quien sos y qué es lo que realmente querés.

Aprendes la diferencia entre querer y necesitar y comenzás a descartar las doctrinas y creencias con las que creciste y aprendés vivir según tus instintos o tu voz interior.

Aprendes que es verdad que dando se recibe y que hay un poder y una gloria en el crear y contribuir; y con ello dejás de manipular y consumir.

Aprendés que principios tales como honestidad e integridad no están fuera de moda, o que son algo perteneciente a otra era, sino la base única que mantiene los fundamentos sobre lo que debés construir la vida.

Aprendés que no lo sabés todo, que no es tu trabajo salvar al mundo y que no podés enseñarle a un perro a cantar.

Aprendés a distinguir culpa de responsabilidad, la importancia de poner limites y aprendés a decir NO.

Aprendés que la única cruz a cargar es solo la que vos elegís y que los mártires son "quemados en la hoguera".

Después aprendés sobre el amor. Como amar, cuanto querés dar en el amor, cuando detenerte y cuando salirte y caminar hacia otro lado.

Aprendés a mirar las relaciones como ellas realmente son y no como quisieras que fueran.

Dejás de tratar de controlar a la gente, situaciones y resultados.

Aprendés que estar solo, no significa soledad. También dejás de trabajar tanto, prácticamente ignorando tus propias necesidades

Aprendés que sentir que cada ser humano tiene derechos es lo único aceptable, que es un derecho querer cosas y pedir aquellas que necesitás - y que a veces es necesario demandar.

Te das cuenta que es tu derecho ser tratado con amor, consideración, sensibilidad y respeto - y que no aceptás ser tratado por menos que todo eso.

Aprendés que la mayoría de las veces recibís en tu vida aquello que vos crees que merecés - y que tu vida es, en su mayoría una profecía auto cumplida

Aprendés que todo aquello que vale la pena de ser alcanzado es por lo que vale la pena de trabajar y que desear que algo suceda, no es lo mismo que trabajar  y poner esfuerzo para que eso suceda.

Y mucho más importante; que para tener suceso necesitás una dirección, disciplina y perseverancia

También aprendés que nadie puede hacer todo solo - y que está bien pedir ayuda

Aprendés que enfrentar tus miedos y pasar por ellos es algo que podés hacer, simplemente porque sabés que sea lo que sea que suceda lo podés manejar y que ceder al miedo es dejar de lado tu derecho a vivir según vos dispongas y decidas.

Aprendés que "la vida" no siempre es justa, que no siempre tenés lo que pensás que merecés, y que cosas malas suceden de forma insospecha a gente buena.

En algunas ocasiones aprendés a no personalizar las cosas.

Aprendés que Dios no te está castigando o fallando cuando pedís algo en tus oraciones. Que es apenas la vida sucediendo

Aprendés a admitir cuando estás equivocado y a crear puentes en lugar de paredes.

Aprendés a estar agradecido por aquellas cosas que damos por hecho que merecemos y que hay millones de personas en el mundo que sólo pueden soñar con ellas. Un refrigerador lleno de comida, agua corriente y limpia en las canillas de la casa, una suave y confortable cama o una larga ducha caliente.

De a poco empezás a ser responsable por ser vos mismo y te hacés la promesa de no traicionarte nunca y sobre todo que nunca aceptarás menos que aquello que de corazón deseas.

Y colgás un llamador de viento fuera de la ventana para que puedas escuchar el sonido que produce el viento.

Finalmente con coraje en tu corazón y con Dios a tu lado, tomás una cierta distancia, un suspiro profundo y comenzás a diseñar tu vida para vivirla como vos querés vivirla.

MIS MEJORES DESEOS PARA CADA UNO DE USTEDES EN EL 2007

Recuerden siempre que aquello que nos hace bien y nos da alegría, es lo que nos fortalece.

Y no olviden que... 

ESTA ES LA PRIMERA GENERACIÓN DE LA QUE SE TIENE REGISTRO EN LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD QUE TIENE EL PODER DE DESTRUIR O DE PRESERVAR AQUELLO QUE AMA Y LE ES MAS PRECIADO.
QUE NUESTRO LEGADO PARA AQUELLOS QUE NOS CONSIDEREN SUS ANTECESORES, SEA EL DE LA PAZ


Kristen M. Neiling


Los contenidos de este sitio pueden ser utilizados en forma total sin alteraciones citando al autor/a  y a www.nuevagaia.com
Sitio hecho por www.caminosalser.com