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SANACION RECONECTIVA
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  PLENILUNIO DE LEO - por Isabella Di Carlo

PLENILUNIO DE LEO
Isabella Di Carlo

Quizás no haya símbolo más adecuado que el de una lámpara o una antorcha para representar el proceso de espiritualizarnos, de elevarnos, de contactar con lo inmutable en nosotros. Todo hombre está destinado a ser una antorcha y Leo simboliza de forma particular ese proceso.

Toda antorcha ilumina más allá de de sí misma, así todo hombre que enciende la luz de su corazón es una fuente de inspiración, un faro, un sostén para todos los que le rodean.
No hay mejor forma de honrar nuestra vida, honrar a nuestros padres, honrar a Dios que convertirse en luz, Gandhi decía "se el cambio que quieres ver en el mundo", de eso se trata. Cuando el cambio no es la idea del cambio, el ensueño del cambio, sino esa transformación interna en la que la neblina se despeja y amanecemos a otra forma más luminosa, creativa, positiva, solidaria de ver y de relacionarnos, el cambio es real y desencadena el proceso dominó de nuevos cambios.

Elevándonos modificamos la cadena relacional hacia los ancestros y hacia el futuro. Si sanamos nuestro origen madre y padre cambian con nosotros, y con ellos los abuelos. La consciencia es no local, las efectos de lo que nos sucede, le suceden a quienes están unidos a nosotros, sin importar donde estén, sin necesidad de verles, hablarles o invitarles a cambiar.

Somos hijos del fuego, somos la luz que admiramos y el calor que desde siempre hemos estado buscando. Lo único que necesitamos es admitir nuestra verdadera identidad. Ninguna contribución al bienestar geral podría ser mayor.

UN SOL INTERIOR

Leo tiene una particular relación con el corazón. El regente exotérico, esotérico y jerárquico de Leo es el sol. Leo nos ofrece la posibilidad de despejar las brumas que eclipsan nuestro sol y brillar como la luz del día, de ser una antorcha viviente. A Cristo, en el Libro de las Revelaciones (Apocalipsis) se le llama El León. El, la Luz del Mundo, el Maestro de Maestros, encarnó el eje de Leo y Acuario en toda plenitud.

Es el León porque encarna todas las virtudes de Leo, Leo nos pone en contacto con el Sol, el corazón del Sol y con el Sol Espiritual Central. El sol nutre todas las formas de vida del planeta, no sólo con su energía, su luz y calor, sino con su campo magnético. El Corazón del Sol revela la naturaleza del Alma y del Amor. El Sol Espiritual Central revela el Espíritu y revela a la Voluntad.

Acuario es el polo opuesto de Leo, nuestro sistema solar ha penetrado recientemente en el signo de Acuario, de forma especial quienes tengan su signo solar o signo naciente en Leo, y de forma general todos los que mediten con la correcta actitud en el plenilunio de Leo, se preparan para acceder a la oportunidad de participar en el campo de energía que Acuario presenta. Acuario tiene dos grandes características: universalidad y participatividad (la capacidad de incluir a todos y hacerlos partícipes, la generosidad, la tendencia a distribuir y dar).

Las personas nacidas bajo el signo de Leo, que logren dar la nota real de su signo, están llamadas a fomen¬tar el espíritu de universalidad y el espíritu de participación o distribución general porque según dice el Maestro Tibetano "el intercambio de energías entre estos dos (Leo y Acuario) es mucho más potente que en cualquier época anterior de la historia de las razas".

Otro nombre que Cristo recibe es Acuario. La razón de esto es que hace 2000 años demostró las dos características prin¬cipales de la Era Acuariana: mostró como romper el espíritu de aislamiento: a través del espí¬ritu del universalismo, y como superar la codicia y el materialismo: a tra¬vés del dar y participar.

Debido a la singular relación entre Leo y el Sol (corazón de nuestro sistema planetario) el alineamiento planetario y que se da en esta Luna Llena posibilita un alineamiento del corazón con el alma. El corazón de cada hombre, el corazón del planeta (la Jerarquía espiritual) y el Corazón del Sol, forman en este momento un canal que se extiende hasta Sirio, la gran "estrella de iniciación". Sirio tiene una relación única con nuestro planeta Tierra y, desde Sirio, la energía de amor puro fluye a través del centro solar y al corazón planetario.

Leo es entonces un momento sagrado para encender la antorcha interior, para permitir que el amor del alma descienda a la personalidad transformándola.

EL CAMINO DEL AMOR

Podríamos tomar la conocida afirmación "no hay caminos para la paz, la paz es el camino" y afirmar que no hay caminos para el amor, el amor es el camino. El amor es la realidad última, lo que permanece, lo que Es. Vivir es amar y servir, puesto que amando y sirviendo se revela el alma y vivir es revelarse.

Sin embargo ambas cosas son ciertas "el amor es el camino" y hay caminos del amor. Así como la medicina occidental conoce a la perfección la anatomía física, así la sabiduría eterna conoce la anatomía energética, saber cual es el circuito por el que circula la energía del amor en nosotros, es de fundamental importancia en la meditación diaria, y muy particularmente en el plenilunio de Leo. Veámoslo.

Existen siete planos en la existencia y en cada hombre. Cuando en Cáncer hablábamos de construir la Casa Iluminada, hablábamos precisamente del proceso de construir los cuerpos superiores a través de la elevación de nuestro nivel de energía.

Los siete planos son:

1. ADICO
2. MONADICO
3. ATMICO
4. INTUITIVO
5. MENTAL
6. ASTRAL
7. FICISCO

A cada uno le corresponde un átomo permanente o "disco duro" donde se guarda la experiencia acumulada en cada encarnación en ese plano. Leo se relaciona con el átomo astral permanente. Es a través del átomo astral permanente que la energía volitiva actúa en el plano físico. En las etapas iniciales se manifiesta como deseo; cuando el hombre se integra y se espiritualiza, cuando llega a ser un aspirante o un discípulo, la energía volitiva se transforma en aspiración, que a su vez, más adelante, en el discípulo avanzado, se transforma en voluntad espiritual, pro¬pósito e intención.

Recordemos que un átomo permanente dentro del hombre, es nada menos que un eslabón conector entre ese hombre y una Gran Vida que sirve como centro en el cuerpo de un Señor Solar. Meditando con la intención correcta en los momentos de Luna Llena conectamos con las energías del sistema solar y construimos la casa.

Recordemos también que los átomos permanentes se vinculan entre sí, en el listado están marcados en negrita los de la línea par, puesto que en efecto, están conectados. El átomo astral que en Leo recibe una carga magnética, (el sexto) tiene relación con el cuarto, es decir el átomo permanente búdico y con el segundo, el monádico. Así como hay resonancias entre las notas musicales y entre las octavas, así la hay en la música de la vida. Todo progreso logrado en un plano tiene una resonancia en un plano superior, la oportunidad de Leo - cuando el cuerpo emocional se ha purificado - es la de recibir una carga de amor y voluntad en átomo astral permanente cuyo efecto será una nueva orientación y una nueva voluntad de realización. Por resonancia dicho avance en el plano astral moviliza algo a nivel del plano búdico y según la alineación lograda, quizás incluso a nivel gonádico. Los efectos de tan prodigiosa resonancia serían el acceso a la intuición y el contacto consciente con el plan del alma.

El Maestro Djwhal Khul dice que "Leo es la constelación a través de la cual la voluntad de realización o de logro se derrama sobre la humanidad y el planeta. Es esencialmente el espíritu de autode¬terminación". Al principio, la determinación es la de la personalidad, el individuo consciente de sí; mucho más adelante es la determina¬ción del Alma, entonces el hombre ya no vive para sí, es perfectamente consciente de su individualidad pero no se separa del todo, vive para el todo, es la parte en el todo y conoce su rol dentro del alma grupal y lo cumple. Ningún sacrificio, ningún esfuerzo es excesivo para avanzar en esa dirección, una vez que la nota del alma es alcanzada la vida, plena de sentido, es la aventura de completarse y completar al mundo.

LEO Y EL FUEGO

Para explicar el significado del fuego citaré a un instructor espiritual al que conozco desde hace casi 20 años por sus libros y con el que recientemente he compartido un ritual del fuego.

"El fuego es la base de toda la vida. Es el medio de desarrollo. El Fuego es el constructor, el preservador y el destructor. El fuego es lo que purifica y consume todo. El fuego es Dios, Dios es fuego. Desde el átomo, hasta el Cosmos, el fuego es la base.

El Fuego es vivificador y estimulante, transmite y transmuta. El estudio del fuego y su trabajo en al Creación, es en si mismo elevador". Dr. Sri K. Parvathi Kumar

CUATRO NOTAS CLAVE DEL FUEGO DE LEO

Leo es el signo de fuego de la Cruz fija, el Maestro D.K dice que " La Cruz fija es la cruz de la luz. Y jugando a través de esta Cruz todo el tiempo, y emanando de Leo, están los fuegos de Dios - cosmico , solar y planetario - produciendo purificación, la intensificación de la ley y la revelación eventual para el hombre purificado que está en la luz".

Las cuatro notas clave de Leo son:

1 - PURIFICACIÓN

El período del Sol en Leo y muy especialmente en la Luna Llena podemos, comprometemos con la tarea de puri¬ficación. Dicha tarea es diferente según el nivel en el que estemos. Imaginando la distribución de los grados de evolución como una pirámide, podemos tener un esquema fehaciente de cómo es la Jerarquía espiritual. Lo más amplio es la base, así la más probable es que pertenezcamos a ese magnífico grupo de hombres y mujeres que bajo el nombre de "aspirantes" están en proceso definido de ordenar su vida y consagrarse a conocerse, purificarse y alinearse tendiendo como meta clara desarrollar las virtudes que convierten la personalidad en un campo atractivo para que la luz del alma descienda. En ese caso, el trabajo de purificación concierne a su personalidad; la meta poder tomar contacto en el futuro, con los fuegos superiores y hallar su lugar de servicio en el Plan.

En el caso del siguiente grupo, los discípulos del mundo, ellos trabajan aún es su propia naturaleza individual y a la vez trabajan para disipar el hechizo y el maya a fin de que el Plan se manifieste en su forma divina en el plano físico.

En el caso de la parte alta de la pirámide, la tarea de purificación que los discípulos avanzados realizan, ya no concierne a su propia naturaleza, ellos identificados plenamente con el alma trabajan en contacto con la Tríada Espiritual y el aspecto Voluntad. La purificación se aplica a los obstáculos que se alzan en el sendero del cumplimiento del Propósito divino a través del empleo del fuego Eléctrico.

Los grandes despejan nuestro camino, y nosotros despejamos el camino de los que vienen detrás, antorchas encendiendo otras antorchas, hoy los tres fuegos distribuyen la sabiduría, el amor y el propósito en todo el cuarto reino y con ello la naturaleza toda avanza.

2. TRANSMUTACIÓN

Transmutación y purificación no son lo mismo. Saraydarian lo explica de forma muy transparente, "si purificamos el plomo, sigue siendo plomo; sólo cuando se transforma en oro el plomo se transmuta. La purificación se relaciona con la sustancia del plano dado. La trans¬mutación se relaciona con la elevación de la sustancia a una sustan¬cia de un plano superior".

El hombre podrá expresar tanta energía como reciba. Su ener¬gía que afluye es igual a su energía que ingresa. Nadie puede esca¬par a esta ley. Tal como demos, recibiremos. Tal como recibamos, daremos.

El cuerpo físico es depurado por la dieta correcta, el brillo del sol, el descanso, el sueño, y el ejercicio.

El cuerpo astral se depu¬ra obedeciendo a la ley del amor.

El cuerpo mental se depura usá¬ndolo como instrumento en pro del bien supremo de la humanidad.

Cuando la personalidad se depura, la luz y la sabiduría del Sol son absorbidas en nuestro organismo y se irradian como servicio a los de¬más. La personalidad es feliz cuando expresa la energía del Sol en sus tres niveles.

3. COMUNICACIÓN

A través de la comunicación tomamos contacto con ideas superiores, visiones superiores, centros superiores de belleza y poder, y nos convertimos en una fuerza benévola dentro de la huma¬nidad.

La vida entera es comunicación y el primer gran desafío es estar en verdadero contacto con nosotros mismos. Conocer e intercomunicar lso tres vehículos de la personalidad, el físico, el emocional y el mental es ya en sí misma una gigantesca tarea. La mayor parte de los problemas de salud, de relación y de sufrimiento psíquico corresponden a los bloqueos, las corazas y los corto circuitos que nos mantienen alejados de nosotros mismos. una falta de comunicación .

Todas las drogas o técnicas que nos hacen perder la comunicación con nues¬tros cuerpo emociones y nuestros pensamientos van en detrimento de nuestra lucidez, nuestra salud y nuestro servicio.

A medida que cambiamos el nivel de nuestra consciencia, se ex¬pande el campo de nuestra comunicación y aumenta nuestra capaci¬dad de servicio.

4. DOMINIO

Leo confiere todas aquellas energías a través de las cuales podemos dominar nuestra personalidad y nuestra vida, y llegar eventualmente a alzarnos como individuos liberados. El hombre atraviesa las siguientes etapas:

1- vive en la consciencia colectiva, no tiene autodeterminación.
2- Se hace fuerte, se individualiza, se cree el centro del universo, su voluntad es dominar a los demás
3- Se convierte en un aspirante, su voluntad es la del autodominio
4- Avanza como discípulo, es capaz de comenzar a servir al Plan y se dedica en alma y vida a dominar los estados que obstaculizan la manifestación del Plan;
3) Se ha liberado y logra vivir en la Volun tad de Dios, en el centro de Su Propósito, expresa la universalidad.

Todas estas son etapas del dominio para los individuos de Leo, llevadas a cabo a través del espíritu de autodeterminación.

Leo transmite la voluntad en pro del bien, que se relaciona con el Propósito, la energía de Shambala y la Mónada. Proporciona el poder de voluntad y el dominio.


La meditación sugerida por Sa¬raydariam para esta Luna es la siguiente:

Los tres días previos al Plenilunio, el mismo día y los tres si¬guientes, podremos recibir la influencia benéfica del Sol. En el marco de las seis horas anteriores al plenilunio y las seis siguientes, se recomienda realizar la medi¬tación descrita a continuación, con la cual nos dispondremos de mejor forma para recibir las energías correspondientes.


1. Silencio absoluto en la sala de medi¬tación.
2. OM MANI PADME HLM.
3. Decir la Gran Invocación: "Desde el punto de Luz en la Mente de Dios..."
4. Salutaciones del León de la Jerar¬quía, el Cristo Salutaciones a todos los servidores de todas partes del mundo.
5. Meditar sobre este pensamiento se¬milla: "¿Experimenté este mes un suelo ardiente o deberé primero quemar mu¬chos obstáculos en mi sendero? ¿Cuáles son estos obstáculos? Nombrar cinco de ellos y pensar cómo se los podrá eliminar.
6. Decir el Mantram de la Unificación:
"Los hijos de los hombres son uno y yo soy uno con ellos.
Busco amar, no odiar.
Busco servir, no exigir debido servicio.
Busco curar, no herir.
Que el dolor procure debida recom¬pensa de luz y amor.
Que el Alma controle a la forma y la vida externa y todos los acontecimientos,
y revele al amor que subyace en los acontecimientos del tiempo.
Que vengan la visión y la intuición; que se revele el futuro.
Que se manifieste la unión interior y desapa¬rezcan las divisiones externas.
Que prevalez¬ca el amor.
Que todos los hombres amen
7. OM
8. Decir la Gran Invocación.
9. OM.

BIBLIOGRAFÍA
Astología Esotérica - Alice Bailey
La sinfonía del Zoodíaco - Torkom Saraydarian.
Agni - Sri Parvathi Kumar

 


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