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  LUNA LLENA DE VIRGO - LA VIRGEN - Por Isabella Di Carlo

LUNA LLENA DE VIRGO - LA VIRGEN

La Luna Llena de Virgo en el 2010 cae el 24 de Agosto a las 19.04 (hora española) 17.04 GMT

 

VIRGO Y EL MISTERIO DE LA SAGRADA TRINIDAD

La triple naturaleza de Dios se encuentra descrita en una cantidad amplia de religiones y también tiene presencia en la filosofía y en ciencias tan avanzadas como la Física y la Cosmología. El aspecto Padre, de Dios corresponde al Espíritu; la Madre a la Materia y el Hijo a la consciencia. Dios es  Espíritu, Materia y Consciencia, una trinidad que contiene todo lo que es, lo que ha sido y lo que será. (1)

En el cristianismo, la Madre desaparece en la teoría para dar paso al Espíritu Santo, pero se conserva en al práctica en el culto de la "Madre de Dios", María es el tercer principio, es decir ella es el Espíritu Santo.

Veamos como se ven en la cosmología los tres principios en todo lo creado:

El PADRE - es el aspecto Espíritu, el Plan, corresponde en cosmología al vacío cuántico totipotencial.
La MADRE - es lo que la cosmología y la física denominan Materia, corresponde a la personalidad.
El HIJO - es la consciencia, el alma, es decir, la Información en la terminología de la física.

¿Cómo se relaciona el significado de Virgo, la Virgen, con la cosmología y con nuestra vida cotidiana? A través de los significados profundos. Encontrar el hilo conductor llena la vida de sentido. ¿Lo buscamos juntos?

Primero estaba el Padre, el vacío cuántico totipotencial, todo estaba contenido en él. El Universo comienza como un estallido inicial: el Big Bang. Antes de ese instante los tres aspectos no se habían desdoblado, Dios era Uno. No había diferenciación de fuerzas fuertes, electromagnéticas, débiles y gravitatorias. No había espacio, ni tiempo. El primer movimiento de la potencialidad absoluta a la manifestación ocurre en una mil millonésima de segundo. En ese tiempo inconcebiblemente pequeño la fuerza gravitatoria se separa de las restantes y con ello emergen los electrones, los neutrones y los protones, ha surgido la Madre, la materia.

Si nos detenemos en esto, si lo captamos, su poderosa belleza iluminará de sentido nuestra vida, si de verdad lo captamos, nada vuelve a ser lo mismo.  La creación del Universo requiere de una serie de condiciones específicas: en concreto se requiere que más de treinta factores coincidan simultáneamente. Si no lo hacen, la creación de estructuras complejas resulta imposible. No sólo deben darse a un tiempo 30 factores sino que deben presentarse con un grado de precisión casi inconcebible. Para referirse a ese nivel de precisión infinitesimal los físicos cuánticos hablan de "el ajuste fino de las constantes":

 

Veamos tan sólo dos de esas constantes:

1 - VELOCIDAD - Si la velocidad de expansión del universo en su origen hubiese sido una mil millonésima parte de segundo más lenta de lo que fué, se hubiera vuelto a colapsar casi inmediatamente. Si hubiese sido una mil millonésima parte de segundo más rápida, se habría separado tan rápidamente que sólo hubiera podido producir gases fríos y diluídos.

Detengámonos una vez más. Una mil millonésima de segundo, difícilmente podamos tener una vivencia de lo que es una décima de segundo, concebimos una centésima, (los records mundiales de velocidad se baten en centésimas), pero tener la vivencia de una centésima de segundo es imposible. Concebir una milésima, es imposible para mi, pero digamos que es posible, ¿concebimos la duración de  una millonésima de segundo? ¿y una mil millonésima? Ese grado de exactitud tuvo que tener la variable velocidad.

2 - CAMPO ELECTROMAGNÉTICO - Una diferencia igual de infinitesimal en la longitud del campo electromagnético en relación al campo gravitatorio, hubiera imposibilitado la existencia de estrellas calientes como el sol y como consecuencia hubiera hecho inviable la vida en sus planetas asociados.

Las constantes que debieron coincidir simultáneamente con este grado inconcebible de precisión son más de treinta, ¿qué lugar deja esto para el desorden, para la casualidad, para la arbitrariedad? Ninguno.

Tu querido lector estás allí, estoy yo aquí conmovida, están las personas que han sido importantes para nosotros,  y están las que vamos a conocer que cambiarán nuestra vida;  están el planeta, todas las estrellas y todas las galaxias, porque en ese micro instante inicial no hubo ni la más ínfima distorsión. Hubo completa pureza. El movimiento desde el Padre hacia la Madre fue el que debía ser. La Madre reflejó al Padre por completo y al hacerlo se manifestó la creación.

Reflexionar sobre el origen del universo es reflexionar sobre la intencionalidad y sobre la pureza. Pureza es ausencia de distorsión, pureza es perfecta receptividad. Virgo concierne a la pureza y la receptividad, Virgo es la Madre que alumbra al principio Crístico. En el mes de Virgo tenemos la oportunidad de alumbrar en nuestro corazón la divinidad, de ser receptivos al espíritu, de estar en silencio y ser fértiles. La intencionalidad es el propósito, el propósito de la vida es liberarse, liberarse es iluminarse gradualmente. Iluminarse gradualmente es regresar del 3 al 1, conquistar los tres aspectos de Dios: Luz (La Madre, el Espíritu Santo, la inteligencia), Amor (el Hijo) y Voluntad (el Padre, el propósito).

 

PUREZA Y RECEPTIVIDAD

María,  la que hace dos mil años tuvo la grandeza de ser la madre de un Salvador del Mundo, la Santa Madre de Dios, la Virgen, es el personaje histórico que, al igual que la madre de Buda y de Krishna, logró encarnar la perfecta pureza, es decir, la capacidad de manifestar la semilla del Padre sin distorsión. Si comprendemos que durante la alineación del  Sol con la constelación de Virgo, tenemos la oportunidad de volvernos más puros y más receptivos, avanzamos hacia nuestra meta: manifestar el principio Crístico en nuestra vida.

El Principio Crístico es el del amor verdadero o espiritual, libre de todo emocionalismo e intención egoísta. La influencia de este principio está en la base de todos los movimientos por la paz, la comprensión mundial, la buena voluntad, el esfuerzo filantrópico y el despertar de la consciencia de hermandad.

Las novias se casan de blanco porque el blanco es el color de la pureza, caminar de blanco hacia al altar es, sin embargo, caminar hacia el matrimonio con el alma (y luego el matrimonio con el Espíritu) y es la senda que todos, hombres y mujeres, debemos recorrer. La triple personalidad queda infundida por la energía de la Madre, por el Espíritu Santo cuando se purifica. El de la pureza es el objetivo del trabajo en todos los signos dado que el trabajo de Meditación en Luna Llena siempre procura que la energía de los signos se manifieste en el buscador como virtudes y las virtudes sólo se manifiestan si hay pureza. Sin embargo en Virgo la nota de la pureza destaca.

Si la pureza concierne a la alineación perfecta de  la personalidad, si "materia virgen" es aquella en la cual las tres cualidades de la naturaleza: dinamismo, inercia y equilibrio, o los tres principios: acción, reacción y relación, están en perfecto equilibrio; si al materia virgen se la representa por un triángulo equilátero,  (expresando la presencia equivalente de los tres principios), entonces la clave de nuestro progreso reside en trabajar los tres cuerpos de la personalidad.

¿Cómo sería una mente pura, virgen? Una mente virgen es aquella en la que no caben el ruido de los pequeños asuntos de la personalidad, críticas, celos, comparaciones, juicios, prejuicios, quejas y obsesiones. Es una mente que ha superado los tres grandes obstáculos: crueldad, separatismo y orgullo.

¿Y un cuerpo emocional puro? La pureza sobre el mundo emocional se logra trabajando bajo la ley del amor. La tarea es ascender el deseo a la ardiente aspiración. Un cuerpo emocional puro es aquel que ha superado el egoísmo, el egocentrismo, el temor, el apego, la aversión, el odio, la posesividad, etc. (Esta tarea está desarrollada con profundidad en el libro VALORES QUE CURAN http://www.anahataediciones.com/ Los valores, son precisamente las virtudes que se conquistan cuando las emociones ascienden a su nota superior; el camino de los valores universales, es el camino del ascenso del cuerpo emocional, al amor).

¿Y un cuerpo físico puro? Es aquel que ha logrado ir más allá del instinto. Habitamos un cuerpo animal, hemos de domarlo, ese viaje está contenido en el símbolo del centauro que se convierte en jinete. Cuando jinete y caballo no están fusionados, cuando la fuerza del caballo obedece al jinete, se ha logrado al tarea. Cuando se ha logrado hay un correcto empleo de la materia, los problemas del dinero, el sexo, la comodidad y el desbordamiento de cualquier apetito han sido superados.


PROFUNDIZANDO EN LA PUREZA

En el análisis que Alice Bailey hace del signo, Virgo es llamada  la diosa de la virtud o del vicio. La raíz significativa de "vicio" es "volver ineficaz". El propósito esencial de Virgo es "comenzar a concretar la finalidad para la cual existe la vida de las formas" (Maestro D.K). En otras palabras alinear la forma con el propósito pare el cual ella fue creada. La ineficacia sería por tanto la negación del propósito esencial del signo. Revelar en la vida de la personalidad, el principio Crístico, revelar el amor, la sabiduría, la belleza, la bondad es el propósito del signo.

¿Y la etimología de virtud, se relaciona también con Virgo? Si, efectivamente. La raíz de virtud es la palabra latina "vir" que significa "fuerza", "hombre" como en "virilidad". Somos ineficaces cuando nos quedamos en lo pequeño, cuando Virgo disociado de Piscis es detallismo, perfeccionismo, crítica, rigidez. Somos ineficaces cuando no tenemos pureza y vivimos exclusivamente para los intereses pequeños de nuestra personalidad. Cumplimos con el propósito del signo, manifestamos sus cualidades cuando tenemos el valor viril de dedicar la vida al bien, la belleza y la verdad. Cumplimos con el propósito del signo cuando en la acción y en la pausa, en el silencio y la palabra, somos conscientes de la divinidad, la cuidamos y la expresamos.

 

VIRGO EL VIENTRE DE LOS GRANDES VALORES

A Virgo la constelación de la Virgen, se la llama el vientre en el que se plantan, protegen, nutren y revelan las semillas de los grandes valores. La labor de Virgo es la de "alumbrar", manifestar el principio Crístico, tanto en la dimensión individual como en los asuntos que conciernen a la esfera humana en su conjunto.  Todos nosotros estamos llamados a nacer por segunda vez, a nacer al sentido de nuestra vida, a la verdad, a la finalidad de la existencia; ese segundo nacimiento, en el que nos alumbramos a nosotros mismos, tiene que ver con Virgo.

Veamos cómo emplear la energía de Virgo en nuestras vidas cotidianas a lo largo de todo el mes y muy especialmente en los días próximos al plenilunio. Virgo tiene tres grandes características: ampara, alimenta y re­vela a la Divinidad dentro de la forma. Veamos citando a Saryadarian algunas actitudes recomendadas para cumplir con ese fin:

 a) "Para amparar o escudar a la Divinidad dentro de nosotros y dentro de los demás, deberemos tratar de:

1) afirmar a la Divinidad dentro de toda la humanidad, inclui­dos nosotros mismos;
2) rechazar todos los sentimientos de celos y odio hacia cual­quier persona;
3) no formular murmuraciones ni críticas acerca de la gente
4) no suscitar reacciones de índole personal, en la medida de lo posible;
5) impedir aquellas condiciones existentes que retardan el desa­rrollo y someten a la divinidad interior a ataques.

Para alimentar a la Divinidad dentro de nosotros y dentro de los demás deberemos tratar de:

1) ver belleza dentro de los demás y dentro de nosotros;
2) apreciar la expresión de las virtudes;
3) inspirar a la gente ideas elevadas y visiones, proporcionando  ejemplo con nuestra propia vida;
4) expresar belleza, armonía, bondad y verdad en todas nuestras acciones, comentarios y pensamientos.
5) elevar el nivel de moralidad y educación;
6) procurar música elevada, literatura y otras artes creadas en niveles superiores de consciencia, que confieran vitalidad espiritual y el impulso de servicio y de sacrificio.

Para revelar a la Divinidad dentro de los demás y dentro de nosotros, deberemos:

1) confiar y demostrar fe en la  luz interior de cada uno;
2) crear las condiciones en las que florecer libremente como se­res espirituales;
3) servir e inspirar a los demás para que sirvan al mundo;
4) reclamarles actos heroicos;
5) mostrarles las necesidades del mundo
6) cooperar con todas sus acciones creadora y constructivamente
7) crear oportunidades para que vean su propia belleza, su propio Yo".

¿Cómo podemos ser maternales usando la combinación de energías disponibles durante el mes en que nuestro sol está alineado con la constelación de Virgo? ¿Y más allá de las actitudes de nutrir en general lo bueno y lo verdadero, podemos hacer algo por los niños del mundo? ¿Podemos influir en que las mujeres jóvenes maduren al concepto de maternidad responsable? ¿Podemos influir a nivel del gobierno, de la legislación, de la asignación de recursos en que las madres de hoy en día dispongan de más tiempo para estar con sus hijos? ¿Podemos mostrar a los adultos la conexión entre sanar su infancia y cuidar bien de sus hijos? ¿Podemos colaborar en mejorar la educación? ¿Podemos difundir los artículos, las películas, los libros que exhortan a nutrir, proteger y revelar la divinidad en el hombre? Todas estas y muchas otras son preguntas que debemos tener muy en cuenta durante el mes en que el sol está en Virgo.

En Virgo podemos entonces ser la Madre que alumbra al Cristo en nosotros y en los demás. De hecho hemos de recordar que no hay mejor forma de expandir la divinidad en nosotros (nutrirla, protegerla y revelarla) que esforzarnos en nutrir, proteger y revelar a la Divinidad en los demás.  Para ello podremos usar amor-sabiduría, armonía a través de conflicto, crisis y síntesis, o la autoridad del aspecto de la Volun­tad, como veremos al analizar los rayos disponibles.

 

VIRGO: LA HUMILDAD Y EL SERVICIO

En el mes de Leo lo más importante fue el desarrollo de una autoconsciencia clara. Servir requiere la fuerza de una personalidad que se integra, que conoce su nota, que es capaz de luchar contra las limitaciones y enfrentar los desafíos de cumplir con su parte. Sin embargo servir sólo es posible si los excesos en el desarrollo del yo se pulen. Virgo ofrece la posibilidad de pulir, limar, aquietar, suavizar, disolver. Virgo nos permite crecer en humildad. El orgullo es un obstáculo grande para que el alma pueda fluir en nuestras relaciones y es un escollo por el que todos, tarde o temprano, pasamos. Todos.  Sin temor a exagerar podemos decir que hay tres fases del desarrollo:

La humildad anterior al orgullo, el sentir que los demás son más capaces, que a ellos corresponde brillar, que nosotros no tenemos mucho para dar. En esta fase  nos comparamos con otos constantemente y tenemos de fondo, una sensación de ser pequeños, insignificantes.

El orgullo, nos hemos esforzado y hemos logrado una posición social, académica, económica y nos sentimos autosuficientes. Tenemos un  punto arrogante que puede llevarnos incluso a la prepotencia de suponer que los demás deben dirigir sus vidas de acuerdo a nuestras indicaciones. Tenemos una actitud competitiva. Tenemos  dificultad en mostrar nuestras debilidades, nos cuesta mucho pedir ayuda o reconocer errores. Todo ello nos lleva a la infertilidad, fijados como estamos en lo nuestro no permitimos que otros nos fecunden; no permitimos que la vida con su música marque el paso de nuestra danza. Nos falta esa visión total que permite integrar el todo a la parte.  

La humildad de después del orgullo, la del fuerte, cuando hemos integrado la fuerza de Leo y la humildad de Virgo la nuestra es una seguridad que está en contacto con la vulnerabilidad, que es blanda como el bambú y por ser blanda no se quiebra. Somos permeables y por tanto somos fecundos. Sólo en contacto con esta nota receptiva, humilde, suave de la Virgen es posible alcanzar la verdadera femineidad y la verdadera masculinidad. No hay fortaleza templada si no hay humildad. Sin humildad no hay amor y sin amor es peligrosa la fuerza.

Virgo es un signo de servicio. Virgo nos invita a interiorizarnos sólo tiene quien ha conectado consigo mismo profundamente puede conectar con otros. Somos lo que ofrecemos, cuando ofrecemos lo que somos. Cuanto más comprometido y sincero el servicio, cuanto mayor la entrega consciente y alegre dedicada a revelar ante los demás su propia divinidad, mayor afluencia de la energía del alma en nuestra propia personalidad.

El trabajo espiritual de Virgo se cumple cuando el eje con Piscis fluye correctamente. Si la nota de Piscis está activa alternamos adecuadamente la tarea con respecto al mundo (el rendimiento, la productividad, la eficacia, la practicidad) y la tarea interna (nuestro autoconocimiento, nuestra autosuperación y nuestra maduración).

Sólo atendiendo al mundo interno nos valoramos y valoramos a los demás correctamente. No debemos medir a las personas sólo por sus logros externos, (su posición social, sus méritos académicos, el cargo que ocupa, sus relaciones e influencias en la sociedad, etc) sino también y fundamentalmente por su desarrollo interno. Es si está o no en paz consigo misma, si ha encontrado el sentido de su vida, si fluye con los sucesos sin mayores fricciones, si es capaz de amarse y amar lo que realmente importa.

Servimos con cada tarea que emprendemos en el mundo para aliviar la necesidad y el sufrimiento. Servimos con cada gesto que está dirigido a nutrir lo bueno, lo bello en otros. Servimos también cuando simplemente somos, cuando en nuestro campo se irradia la paz del alma. Ser y servir no pueden ser disociados, el ser es amor y el servicio es amor en movimiento.

 

EL TIEMPO

Es muy interesante reflexionar, respirar, vivir la conexión entre Virgo y el tiempo. El tiempo es el movimiento de la consciencia. La consciencia es la vida, no puede haber una vivencia espiritual de la vida sin un correcto manejo del tiempo. Un exceso de industriosidad, una vivencia permanente de prisa, un enfoque en el tiempo externo, extenúa e impide la conexión interior. La tendencia contraria, la dejadez, el postergar y dejar que las cosas se acumulen también termina llevando al estress y otra serie de problemas derivados de la informalidad. Un correcto manejo del tiempo implica ritmo y equilibrio.  Equilibrar el tiempo de las cosas del mundo, con el tiempo para la vida interior es la clave del éxito.

Sólo si nos reservamos tiempo para llevar un diario espiritual, para estar a solas con nosotros mismos, para meditar lo haremos de forma que esas actividades den verdadero fruto. Meditar es la más importante de las actividades concernientes a la vida interior, sólo podremos hacerlo bien si sentimos que tenemos un espacio completamente nuestro, libre por completo de preocupaciones sobre los demás, libre de tareas y obligaciones.

En el momento de meditar la sensación ha de ser la de no tener que conseguir nada, no tener presión alguna. Ser libres. Esa actitud permite que conectemos con las cualidades del alma.

En la naturaleza se observa (en el hemisferio norte) como durante el mes de Virgo todo se tranquiliza. Las fuerzas ígneas de Leo se retiran, el aire se viste de ese color suave que está preñado aún de calidez pero ya no tiene efervescencia. Eso nos habla de las otras notas de Virgo: maduración y cosecha. La actitud correcta para cosechar el fruto de nuestros esfuerzos es no pensar en la cosecha, la vida se ocupa de la cosecha. Saber esperar supone una profunda confianza en la vida, supone saber que todo llega a su debido tiempo; la energía de Virgo nos permite esa confianza.

 

LOS RAYOS ACTIVOS

Vemos que en Virgo las siguientes combinaciones de energías:

En Virgo, hay dos 4º Rayos. El 4º Rayo relaciona espíritu y materia y relacionándolos crea belleza. Un cuarto Rayo es esotérico,  afecta sólo los planos intuitivo, átmico y monádico. El otro es exo­térico, y afecta a la personalidad. En realidad, el rayo esotérico crea conflicto en la personalidad y la exige. Lo hace presentándole visiones y desafíos más gran­des. La personalidad lucha dentro de sí misma, dentro de los planos físico, emocional y mental para atrapar y responder al desafío que llega de los niveles superiores.

En esta época, hay un desafío de paz y armonía universal, y las personalidades de las naciones están en recíproco conflicto pero, a su tiempo, contestarán a ese desafío que llega de reinos superiores.

El regente esotérico es la Luna, que en este caso, vela a Vulcano. Vulcano transmite energía de primer rayo, inicia acciones y ciclos de creatividad. El primer rayo destruye gradualmente  los obstáculos que existen dentro de la personalidad y para dar progresivo lugar a la síntesis.  Asimismo lo alinea paulatinamente con el propósito de su alma. Este proceso de gradual orientación permitirá un día servir al Plan de forma consciente.

El Rayo del alma de Virgo es el Segundo, Amor-Sabiduría.

El rayo de la personalidad es el Sexto, Devoción. Crea una consagración firme y unidireccional hacia la sublimación y el sacrificio y nos permite experimentar una fuerte consagración o aspira­ción a la belleza. Esta aspiración proviene del sexto rayo de Virgo que hace que nuestros átomos físicos, emocionales y mentales se esfuercen al máximo en responder al llamado superior que llega de la fuente de gloria que está dentro de nosotros.

Si miramos la combinación de las energías desde el aspecto de la voluntad, tenemos el siguiente cuadro:

Primer rayo: voluntad de iniciar
Segundo rayo: voluntad de unificar
Tercer rayo: voluntad de armonizar
Sexto rayo: voluntad de causar.

Estos son los cuatro objetivos de un hombre, que debemos cul­tivar, especialmente cuando el Sol entra en Virgo:

Voluntad de iniciar nuevas ideas, nueva visión, y la voluntad de iniciarse en niveles mayores y más profundos de consciencia o co­nocimiento. Voluntad de iniciarse en las esferas Jerárquica e incluso Shambálica de actividad.

Voluntad de unificar lo abstracto y lo objetivo, el centro car­díaco y el centro de la cabeza, la personalidad y la Tríada Espiritual.

Voluntad de armonizar nuestra vida con la vida planetaria, solar y zodiacal, a través de la distribución y asimilación energéticas cíclicas, y mediante observancia de las lunas llenas y otras ocasiones de especiales configuraciones zodiacales.   -'

La constelación de Virgo da a luz al Dios inmanente en el hombre, en el nivel planetario e individual.

El Dios inmanente en el hombre es el Yo, la Chispa, la Mónada.
El Dios inmanente en el planeta es el principio Crístico.
El Dios inmanente en el sistema solar es el Alma del sistema solar en evolución.

El Cristo en el hombre, el planeta, el sistema solar, está en proceso de simultánea ges­tación, evolución e iniciación. La energía de Virgo protege este proceso, lo alimenta y lo revela.

 

Meditación sugerida por Saraydarian

1. Decir un OM.
2. Salutaciones a la Virgen de los cie­los, la gran constelación de Virgo. Saluta­ciones a la Santa Madre de Buda, Krishna y Cristo. Salutaciones a todos los que pro­tegen, alimentan y revelan belleza.
3. Tres OM.
4. Decir la Gran Invocación.
5. El pensamiento semilla de la medi­tación es: "Cristo en ti, la esperanza de gloria". Pensar cómo podremos proteger­le, alimentarle y revelarle.
6. Entonar el Mantram de la Unifica­ción.
7. Decir tres OM.

Isabella Di Carlo, Psicóloga Transpersonal, Escritora

 

Bibliografía: Saraydariam, Torkom. "La Sinfonía del Zo­díaco". Editorial Kier S.A. Buenos Aires, 1986. Bailey, Alice. Tratado sobre los siete rayos. Tomo III. Editorial Fundación Lucis. Argentina, tercera edición en castellano, 1982.- Huber Louise "Los signos del Zodíaco" API Ediciones.

Notas: (1) La trinidad más simple y fundamental de Padre-Madre-Hijo recibe en la religión egipcia los nombres de Osiris-Isis-Horus, en la brahmánica tenemos a  Shiva-Shakti-Bindu, en la Caldea como Anu-Nuah-Bel. Filosóficamente la trilogía del Azufre, la Sal y el Mercurio, es equivalentes a los principios  Padre-Madre-Hijo, que encuentran a su vez perfecta corres­pondencia con las Fuerzas Creadoras primordiales: el Padre corresponde  a la fuerza centrífuga o Principio de Expansión, la Madre a la fuerza centrípeta o Principio de Contracción, y el Hijo a la fuerza equilibrante o Principio del Ritmo ondulatorio.

 


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